Acerca de

Histeria contemporánea es un diario basado en la contextualización personal de las lecturas y relecturas que vamos realizando. Nace sin proselitismo ni pretensiones de erudición, pero sí con claras intenciones de compartir este experimento de lectura existencial desde la polisemia que suscita circular en ambos sentidos con una  mirada algo histriónica y multifocal y un vigoroso deseo de coevolución. Su contenido es transparente; pura autobiografía y  pensamiento.

Como transeúntes de la virtud todos sabemos dónde reside la legitimidad de la franqueza. Sin embargo, seguimos sin conseguir siquiera  atisbar las reales dimensiones de lo que esta cualidad encierra. El mero discurso de nada sirve ante un silencio siempre más elocuente. Esto nos ha convencido de que la mirada más inteligente que a nuestra realidad podemos aplicar es precisamente la aprehensiva, la del niño, porque únicamente  desde la humildad de la inocencia –no desde la ingenuidad=ignorancia que presuponen algunos– conseguiremos definir colectivamente, aunque sea entre líneas, las coordenadas para llegar a escribir un mundo mejor: sin “renglones torcidos”  y que sea solo eso, mundo. Igual de justo para todos.

La idea es publicar en abierto y a dos voces un modesto cuaderno biográfico de lectura con toda su osadía, paralipsis e imperfección. El registro escueto y espontáneo de  una vida a través de los libros más vitales y confusos, mostrando las diferentes relecturas –los errores y correcciones– que vamos  practicando a lo largo de su edición y, a temporadas,  ligando ambas voces sin ocultar tampoco las fases de apatía y desmotivación, la necesidad de catarsis y reflexión o  de asistir a la urgencia de vivir y conseguir sosiego simplemente callando. Proceder con el empuje que te da la vida es  fácil. Acatar el proverbio japonés de  «lo que tengas que decir, dilo mañana» y discernir su qué, cómo y cuándo supone para nuestro empeño un verdadero problema en cambio. Con todo, queremos trabajar con libertad y, para no pecar de mera locuacidad, aunque por ello caigamos en la necedad más corta de alcance, aplicaremos conciencia  sirviéndonos incluso del oráculo del I Ching desde la traducción de  Wilhelmla   más objetiva cuando proceda.

A nosotras no nos importa. Es una meta difícil en estos días, pero a lo largo del camino se aprende. No en vano se dice que «todo sucede por algo y para algo, de modo que lo que hacemos en un momento dado prepara el siguiente».  Una frase  alentadora en la que deseamos apoyarnos también para acometer el proyecto con optimismo y al tanto de que tendrá el eco que merezca al otro lado.

Así pues, declarado ya nuestro objetivo con la ayuda de Torcuato Luca de Tena,  Allan Percy y Richard Wilhelm, más los guionistas: J. Logan, W. Nicholson y D. Franzoni, partimos con la óptica de otro gran maestro como lema.

“No hay nada malo en mirar a través de un microscopio en vez de un telescopio, mientras se comprenda que estudiamos –que contemplamos– el mismo universo”.

Eric Hobsbawm, Debats, nº 4.

Que os resulte ameno.

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